Mi primera navidad sin mi ser querido
- Natalia Franco
- 10 nov 2023
- 4 Min. de lectura
Actualizado: 3 dic 2023
“Uno creería que su muerte es lo peor que podría suceder, pero entonces, siguen muertos”. Distressed Haiku
El duelo aparece en nuestras vidas con o sin previo aviso de formas e intensidades diferentes. A veces llega por el fallecimiento de un ser querido, a veces por un divorcio, en otras ocasiones por pérdidas significativas en nuestra vida como nuestra salud. Por lo que a lo largo de nuestros caminos vamos a experimentar diversos duelos, cada uno de una manera totalmente única. Sin embargo, cuando llega nos comienza a llevar de la mano el sufrimiento, y la soledad se posa a nuestro lado, como lo describía una paciente en consulta “me siento como si viviera en una isla, en un hueco oscuro y totalmente sola” y esto se da debido a que hablar de nuestros duelos se ha convertido en un reto que llevamos en silencio, como una cruz en nuestros hombros. Al sentirnos torpes para hablar del duelo lo que hacemos es que lo dejamos como un secreto que nos toca llevar solos.

Esto se intensifica en épocas especiales y cuando llega la navidad, fechas de celebración y festejos, podemos experimentar reacciones emocionales que a veces nos acompañan de manera intensa, nos asaltan pensamientos y vienen nuevamente historias a nuestra cabeza de cómo fueron los días previos al fallecimiento, del desarrollo de la enfermedad o de anécdotas y experiencias que vivimos con esa persona. Periodos de gran intensidad emocional, estos momentos se han denominado los aniversarios luctuosos.
Por lo tanto, si es tu primera navidad sin tu ser querido toma una decisión y rodéate de personas que te aman, date el permiso de pedir ayuda y compañía, de hablar de tus emociones y de tus pensamientos. Se vuelve tortuoso pensar que está mal mostrarnos tristes o llevar a nuestras reuniones de navidad conversaciones frente a la persona amada. Creemos que nadie lo nota, y esto sería como imaginarnos un grupo de personas reunidas en una habitación y en la mitad del salón hay un enorme elefante blanco parado, es tan llamativo que es difícil pasarlo por alto, pero las personas actúan como si no estuviera ahí. Esto solo llevará a tensionarnos, ha encontrarnos rígidos y estar inmersos en nuestros pensamientos, con toda la energía volcada a contener las lágrimas. Mejor habla, expresa y siente. No hay nada peor, que se vuelva en un tema prohibido que nos lleve a escondernos en el baño para derramar unas lágrimas en solitario. Por el contrario, comparte tus lágrimas y tus historias, ya que cuando se comparten nos fortalecen, nos unen y nos permiten acompañarnos.

Es importante también saber que frente a las oleadas de dolor que vivimos en estas épocas podemos llegar a percibir miedo de pensar que estamos retrocediendo en nuestro proceso, sentimos angustia de no poder avanzar. Acá te cuento
que es parte de un duelo, que va a ser un proceso de dar muchos pasos hacia adelante y muchos otros hacia atrás. Solo imagínate que estas sentado a la orilla del mar, y te encuentras viendo como viene y va el oleaje del mar. Así mismo se verá tu duelo, con momentos de mucha intensidad de dolor donde la marea inunda la playa y otros en los que volverás a sonreír y ese oleaje bajará. No es un proceso lineal y en épocas especiales estas oleadas podrán llegar a alcanzar grandes dimensiones. La Palabra duelo en ingles grief viene del inglés medieval Gref que significa pesado, es un proceso que se puede describir como insoportable, es una pesadez con la que aprendemos a convivir. Siendo así, nos ayuda a prepararnos ante estas fechas que sepamos que es esperable que nuestras emociones vuelvan con intensidad, saber que no estamos retrocediendo. Por el contrario, es parte de un duelo saludable. Así que, a vivir un paso a la vez y darle la bienvenida a tus emociones y comienza a prepararte, acá te dejo algunas recomendaciones para alistarte ante las fechas especiales.
En un primer lugar se ha evidenciado que en fechas especiales nos ayuda cambiar rutinas y celebrar de forma diferente, cambiando de lugar, forma en como decoras, las rutinas que llevas, rompiendo costumbres.

Ayuda en nuestros primeros años a no centrarnos solo en la perdida y la ausencia. Rétate en preparar una navidad diferente, de pensar con anticipación rituales, recetas y otras formas de celebrar.
Por otro lado, nos ayuda a entrenarnos a salir de nuestra mente y conectarnos con el momento presente, así que no te permitas quedarte atrapado en pensamientos. Puedes realizar un ejercicio con tus sentidos si te encuentras sobrepesando, como primer paso presta atención a tu sentido de la escucha y describe 5 sonidos que puedas oír, después pasa al sentido de la vista y describe 4 cosas que puedes ver, su tamaño, su forma y su color. Da el siguiente paso prestando atención al sentido del tacto y toca 3 cosas presta atención a su textura y temperatura. Por último, huele 2 cosas y presta atención a su aroma. Este ejercicio tendrá como objetivo utilizar tus sentidos para conectarte con tu momento presente y salir de tu mente.
Sin embargo, es importante resaltar que puedes fortalecer este trabajo a partir de revisar algunos pensamientos ya que asociar fechas especiales con el dolor por la ausencia, nos hará mucho daño. Por lo que conviene ver con mayor perspectiva y entender que este dolor nos acompaña siempre y no cambia porque cambien los días del calendario. Así que debate tus pensamientos y sal de ellos.
Finalmente, utilicemos los rituales como métodos imprescindibles para la gestión de nuestras emociones, por lo que si lo necesitas puedes preparar para esta navidad un espacio para poder conmemorar a tu ser amado, puedes alistar unas hojas, lápices y una vela. Propón en una hora planeada que cada uno le escriban un mensaje que le quieran expresa, y van a quemar los mensajes como forma significativa para conmemorar su vida y agradecer por su legado y huella. No olvides que es muy importancia de hacer siempre un balance con los espacios de conmemorar y recordar y la creación de espacio para celebrar la vida y estar conectados con nuestro momento presente.
No hay un método perfecto para ajustarnos a “esta nueva realidad” pero si está el optar por escuchamos y dar respuesta a nuestras necesidades, un duelo es como una huella, es totalmente único. Así que tu mejor herramienta será estar en contacto contigo mismo en todo momento y honrar y respetar tus tiempos y tus formas.

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